• Si al leer algún pasaje del Evangelio, te brota el amor de Dios… ESTAS ORANDO
• Si entras en ti y adviertes en tu corazón que amas a Dios… ESTAS ORANDO
• Si miras un acontecimiento de tu vida como Dios lo mira… ESTAS ORANDO
• Si al querer orar, te encuentras cansado, no te puedes concentrar, pero piensas que todavía te queda un cuerpo, y lo pones ante el Señor, como puso la viuda los cuatro céntimos que tenía para vivir… ESTAS ORANDO
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